El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el expresidente Barack Obama intensifican este miércoles sus actividades de campaña en Ohio y Georgia, respectivamente, para respaldar a sus candidatos de cara a las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre, cuyos resultados serán determinantes para el control del Congreso y el futuro de la agenda del Gobierno republicano.
Trump viajará a Chillicothe, Ohio, para apoyar al republicano Jon Husted en su reñida contienda por un escaño en el Senado frente al demócrata Sherrod Brown. El resultado de esta competencia podría influir en la posibilidad de que los republicanos mantengan su ajustada mayoría en la Cámara Alta.
Por su parte, Obama visitará Atlanta, Georgia, para respaldar al senador demócrata Jon Ossoff, quien busca conservar su escaño frente al republicano Mike Collins. También apoyará a Keisha Lance Bottoms en su disputa por la gobernación estatal contra el republicano Rick Jackson.
La coincidencia de ambos dirigentes en la ruta electoral se produce en medio de un enfrentamiento político marcado por las críticas de Trump a Obama, a quien llamó «estúpido» después de que el exmandatario se burlara de sus reformas en la Casa Blanca y lo comparara con el dictador iraquí Sadam Huseín.
Las actividades de campaña también se desarrollan en un escenario complicado para los republicanos, afectados por el alto costo de la vida, la impopularidad del presidente y las consecuencias de la guerra en Irán. Las encuestas recientes muestran contiendas muy reñidas tanto en las elecciones senatoriales como en la carrera por la gobernación de Ohio.
En los comicios del 3 de noviembre se renovará un tercio del Senado y los 435 escaños de la Cámara de Representantes, además de varios cargos estatales. El resultado determinará el margen de maniobra de Trump para impulsar su agenda durante lo que resta de su segundo mandato presidencial.
A seis días de las elecciones, las proyecciones del agregador de encuestas Decision Desk HQ daban a los demócratas un 57 % de probabilidades de recuperar el control del Senado y un 80 % de posibilidades de conquistar la mayoría en la Cámara de Representantes, según los datos citados en el reporte.