La institución asegura que algunos oferentes están habilitados mientras otros no alcanzaron puntuación requerida en proceso que adjudicó 1,729 de 2,644 ofertas
Santo Domingo, RD.-. El Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE) respondió este lunes a las protestas de proveedores que cuestionan el proceso de licitación para el suministro del almuerzo escolar, asegurando que ciertos oferentes cumplen con los requisitos mientras otros no alcanzaron la puntuación técnica necesaria.
La respuesta de INABIE llega una semana después de que proveedores se manifestaran frente a la sede de la institución, expresando inconformidad con los criterios utilizados en el proceso de selección. La institución explicó que realizó evaluaciones basadas en estándares técnicos, legales y financieros preestablecidos y utilizó un sistema digital de puntuación para garantizar objetividad.
Según INABIE, de 2,644 oferentes que participaron en la licitación, fueron adjudicados 1,729 contratos. Los proveedores que no fueron seleccionados alegan que el proceso careció de transparencia y que los criterios de evaluación no fueron aplicados consistentemente.
La institución defendió el proceso licitatorio, enfatizando que cada oferente fue evaluado de manera individual conforme a los parámetros técnicos y financieros que fueron divulgados previamente. INABIE aseguró que consultó a la Contraloría General de la República sobre el procedimiento para garantizar su legalidad y conformidad con regulaciones aplicables.
El INABIE también informó que está evaluando alternativas para cubrir nuevas necesidades de raciones que surgieron con la incorporación de nuevos centros educativos. La institución señaló que este análisis incluye opciones adicionales y que mantiene comunicación con la Contraloría respecto al proceso.
La controversia refleja tensiones comunes en procesos de compras públicas en República Dominicana, donde pequeños y medianos proveedores frecuentemente cuestionan la transparencia de licitaciones. Los criterios de selección, aunque técnicamente justificados, a menudo resultan en exclusiones que generan reclamos de favoritismo o falta de equidad.
Para muchos proveedores, la licitación de INABIE representa una oportunidad significativa de ingresos. El programa de almuerzo escolar atiende a miles de estudiantes diariamente, lo que convierte el contrato en un negocio importante para empresas de suministro de alimentos.
INABIE subrayó que implementó un sistema digital basado en puntuaciones automáticas para evitar manipulación y garantizar objetividad en la selección. La institución argumenta que este método minimiza la discrecionalidad y asegura que las decisiones se tomen con base en mérito.
Los 1,729 oferentes adjudicados ahora tienen la responsabilidad de surtir el almuerzo escolar conforme a los estándares nutricionales y de calidad establecidos por INABIE. Para los 915 oferentes que no fueron seleccionados, la noticia representa una pérdida de ingresos esperados.
La respuesta de INABIE, aunque técnicamente defensible, no parece haber satisfecho completamente a los proveedores insatisfechos. Es probable que algunos de ellos recurran a instancias legales para impugnar los resultados de la licitación, iniciando así un proceso que podría resultar en retrasos o cambios en la adjudicación final de contratos.
El caso de INABIE ilustra un desafío constante en la administración pública: cómo realizar procesos de compra que sean simultáneamente eficientes, transparentes, equitativos y legales. Cuando uno de estos elementos falla o es percibido como fallido, el resultado es descontento y cuestionamientos sobre la integridad del proceso.