LUMPKIN.- Las llamadas a los servicios de emergencia desde el Centro de Detención de Stewart (Georgia), una de las mayores instalaciones para inmigrantes indocumentados en Estados Unidos, se han disparado este año, muchas de ellas por graves problemas médicos, lo que ha generado alarma entre los defensores de los derechos civiles.
«Es una situación alarmante», dijo a EFE Amílcar Valencia, director ejecutivo de El Refugio, organización que brinda apoyo a familiares de migrantes detenidos en Stewart, ubicado en la pequeña localidad rural de Lumpkin, donde este año se han registrado dos muertes de migrantes: una de un cubano por un supuesto suicidio y otra, de un mexicano que estuvo detenido allí, por leucemia.