Santo Domingo, RD.- En un acto que contó con la participación del presidente Luis Abinader, el presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), Julio Brache, destacó el sólido desempeño económico del país y aseguró que la combinación de estabilidad institucional, expansión de la plataforma productiva y crecimiento sostenido coloca a la República Dominicana en condiciones reales para consolidarse como un hub industrial y logístico regional. Esto está respaldado por un crecimiento del 5.1%, un aumento de más del 18% en las exportaciones y el fortalecimiento de los sectores industrial y agroindustrial.
El presidente de la AIRD afirmó que la confianza en la industria dominicana está respaldada por datos y resultados concretos, destacando que la industria no es simplemente otro sector, sino uno de los pilares fundamentales que sostiene la estabilidad económica, impulsa el crecimiento y permite construir un desarrollo sostenible a lo largo del tiempo.
“Contamos con estabilidad institucional, una ubicación estratégica cercana a los principales mercados, una plataforma productiva en expansión y una trayectoria de crecimiento que genera confianza. Estas ventajas, respaldadas hoy por resultados concretos, son nuestra mayor credencial ante los inversionistas del mundo. No es casualidad, es el resultado de decisiones y de una estrategia nacional que está dando frutos”, aseguró Brache.
En ese sentido, destacó la trayectoria de la AIRD como una institución clave en el impulso del desarrollo industrial del país y afirmó que el sector industrial representa una manera de construir patria y contribuir al desarrollo de la nación a través de la producción, la innovación y la convicción de que, de algún modo, todos forman parte de la industria.
Brache explicó que hablar de la industria es hablar de empleo formal y digno, de valor agregado, de encadenamientos productivos que dinamizan múltiples sectores y de una estructura que permite que la economía continúe funcionando incluso en escenarios adversos. Agregó que la industria transforma materia prima en oportunidades, inversión en bienestar y esfuerzo en progreso colectivo, por lo que cada vez que la industria avanza, el país también lo hace.
Brache habló en estos términos durante el acto de celebración del Día de la Industria Nacional y la conmemoración del 64 aniversario de la Asociación de Industriales de la República Dominicana (AIRD), donde el economista Roberto Despradel presentó los resultados del estudio titulado «El tejido productivo de la industria dominicana: mapeo de encadenamientos productivos, efectos multiplicadores y relaciones interindustriales», elaborado por la firma DASA.
Crecimiento interanual superior al 5,1% y cifras de dos dígitos en recaudaciones fiscales.
Al referirse al desempeño reciente de la economía, citó cifras del Banco Central, señalando que en marzo de 2024 el Indicador Mensual de Actividad Económica registró un crecimiento interanual superior al 5.1 %, siendo este el ritmo de expansión más elevado de los últimos 11 meses. Detalló que la manufactura local creció alrededor de un 4 %, mientras que las zonas francas avanzaron un 7 %, lo que llevó a que el acumulado del primer trimestre superara el 4 %.
Afirmó que estos resultados no son titulares optimistas, sino datos corroborados también por las recaudaciones fiscales de la Dirección General de Impuestos Internos y la Dirección General de Aduanas, que registraron cifras de dos dígitos en el mismo período.
Asimismo, destacó el desempeño de la agroindustria y su vínculo con el campo, indicando que la República Dominicana alcanzó en 2025 una producción récord de arroz de 14.38 millones de quintales, convirtiéndose en el mayor productor de este cereal en el Caribe y Centroamérica. Aseguró que el abastecimiento nacional está garantizado gracias a un inventario superior a cinco millones de quintales.
Brache también informó que entre enero y marzo de 2026, las exportaciones totales del país ascendieron a 3,736.9 millones de dólares, lo que representa un crecimiento superior al 18 % en comparación con el mismo período de 2025. Esto evidencia que la industria dominicana está vendiendo más al mundo.
De igual manera, destacó que esta misma semana la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) revisó al alza la proyección de crecimiento de la República Dominicana para 2026, situándola en un 4 %, muy por encima del promedio regional.
Confianza internacional en la estabilidad, la resiliencia y la capacidad de crecimiento del país.
Según expresó, este reconocimiento reafirma la confianza internacional en la estabilidad, resiliencia y capacidad de crecimiento del país, consolidándolo como una de las economías con mejores perspectivas de la región, así como un destino confiable para la inversión y el desarrollo productivo.
El presidente de la AIRD señaló que esta conmemoración se produce en un contexto global complejo, caracterizado por tensiones geopolíticas, dificultades en las cadenas de suministro y presiones energéticas. Reconoció que, al ser una economía abierta, el país está expuesto a estos riesgos, pero también se beneficia de oportunidades, asegurando que la industria dominicana está mejor preparada que nunca para aprovecharlas.
Brache afirmó que la República Dominicana tiene una oportunidad histórica debido a la reconfiguración de las cadenas globales de valor, el nearshoring y la búsqueda de proveedores más cercanos y confiables, factores que están redefiniendo la organización de la producción mundial.
Afirmó que el desarrollo industrial no ocurre por inercia, sino que depende de la calidad del entorno en el que operan las empresas, la previsibilidad de las reglas, la eficiencia institucional y la capacidad de alinear las políticas públicas con los objetivos de producción, productividad y competitividad.
Explicó que la formalidad genera datos, confianza, acceso al financiamiento y fortalece la base fiscal que sostiene los servicios públicos. Para construirla, indicó, es necesario reducir costos, simplificar procesos y hacerla atractiva, no solo obligatoria.
El segundo desafío identificado por Brache es el entorno regulatorio. Señaló que la industria confía en la regulación como un mecanismo para generar orden, transparencia y confianza, pero insistió en que esta debe ser clara, coherente y aplicada de manera uniforme.
Capacidad de expansión, diversificación y modernización del sector industrial en la República Dominicana.
Destacó que hay señales positivas en el sector industrial dominicano, indicando que ha demostrado capacidad de expansión, diversificación y modernización. Mencionó que hay empresas que incorporan tecnologías, elevan los estándares de calidad, apuestan por la sostenibilidad y amplían su visión más allá del mercado local.
Brache expuso que ningún país logra una transformación productiva significativa sin coordinación, por lo que hizo un llamado a alinear esfuerzos entre el sector público, el sector privado, la academia y la cooperación internacional en torno a una visión común. En ese sentido, indicó que el país debe mantener espacios de diálogo que vayan más allá del diagnóstico y se traduzcan en soluciones concretas, con un compromiso nacional que priorice la productividad, la inversión, el empleo formal y la competitividad, pero con un sentido de urgencia.
Brache agradeció al Banco Popular Dominicano, al Banco BHD y a Scotiabank por su respaldo al estudio «El tejido productivo de la industria dominicana», elaborado por la firma DASA. Expresó que este apoyo evidencia el compromiso del sector financiero con el fortalecimiento de la industria, el endeudamiento productivo, los encadenamientos productivos y la construcción de una economía más integrada, competitiva y sostenible.
Abogan por una competencia justa y el fortalecimiento del sector formal.
Por su parte, el vicepresidente ejecutivo de la AIRD, Mario E. Pujols, subrayó la importancia de continuar fortaleciendo el marco regulatorio y las condiciones del mercado para garantizar una competencia justa. Destacó que el cumplimiento de normativas como el etiquetado en español y los registros sanitarios contribuye a la protección del consumidor y al orden del sector productivo.
En ese contexto, abogó por reforzar los mecanismos de defensa comercial y asegurar reglas claras para todos los actores, con el fin de consolidar un entorno más competitivo y equilibrado. Además, planteó la necesidad de impulsar reformas laborales y de seguridad social con un enfoque gradual y sostenible, orientado a fomentar la formalidad, incentivar la creación de empleos de calidad y fortalecer la estabilidad del sistema productivo.
En el acto estuvieron presentes los ministros de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón; de Trabajo, Eddy Olivares; de Educación, Luis Miguel De Camps; de Energía y Minas, Joel Santos; y de Medio Ambiente, Paíno Henríquez. También asistieron la directora de ProDominicana, Biviana Riveiro; la presidenta de ProCompetencia, María Elena Vásquez; el director de ProConsumidor, Eddy Alcántara; así como representantes de distintos gremios.