Santo Domingo, RD.-. La Administración del presidente Donald Trump presentó este viernes ante el Tribunal Supremo una apelación de emergencia para que le permita continuar de inmediato con las obras del Salón de Baile en la Casa Blanca, después de que fueran frenadas por un tribunal hace una semana.
«Este proyecto, al igual que sus predecesores, debería ser un asunto que compete al presidente y al proceso político, no una construcción mediante una orden judicial», señala el recurso presentado por el Gobierno. El procurador general D. John Sauer pidió a los jueces que suspendan de inmediato la decisión, argumentando que la orden judicial es extraordinaria y vulnera la autoridad presidencial sobre la residencia oficial.
El pasado 7 de agosto, en un fallo de dos votos contra uno, el Tribunal de Apelaciones del Circuito del Distrito de Columbia resolvió que Trump debe paralizar la construcción porque el Congreso no autorizó una obra de tal magnitud en la Casa Blanca.
«Cada presidente es un inquilino temporal, no el propietario de la Casa Blanca. La decisión de si se debe construir o no un gran salón de baile corresponde decidirlo al Congreso y no es un asunto para que el Poder Ejecutivo actúe por cuenta propia», señalaron los magistrados en la sentencia. El tribunal concedió un plazo de dos semanas antes de que su fallo entre en vigor, es decir, hasta el 21 de agosto, para dar tiempo al Gobierno a recurrir ante el Tribunal Supremo.
El proyecto, valorado en 400 millones de dólares, se encuentra terminado en un 65% y supuso la demolición del ala este de la Casa Blanca para dar paso a un salón con capacidad para unas 999 personas. La Casa Blanca sostiene que frenar ahora la obra generaría una situación de «caos» y dificultaría la protección de la residencia presidencial, al encontrarse convertida en un gran sitio de construcción. Trump ha calificado el proyecto como «un regalo del presidente Trump y de grandes patriotas de los Estados Unidos de América».
La Fundación Nacional para la Conservación del Patrimonio Histórico había presentado una demanda contra el proyecto en diciembre de 2025, una semana después de que concluyera la demolición del ala este. La apelación de la Administración Trump se presentó dentro del plazo legal de 14 días y reactiva el calendario de casos de emergencia de la Corte Suprema en pleno receso de verano.