En un evidente paso hacia atrás en la escalada con la guerra en medio oriente el presidente Donald Trump decidió de forma unilateral una tregua indefinida en Irán para dar tiempo a la negociación con el régimen iraní.
En una publicación en su red Truth Social, el líder republicano anunció que extenderá el alto el fuego hasta que el Gobierno de Irán, que a su juicio se encuentra «gravemente dividido», presente «una propuesta y concluyan las negociaciones, sea cual sea el resultado».
Trump afirmó que tomó esta decisión a petición de Pakistán, que ejerce como mediador, concretamente del jefe del Ejército, el mariscal Asim Munir, y del primer ministro, Shehbaz Sharif, con quienes mantiene muy buena relación desde que Washington medió el año pasado en el conflicto entre Pakistán y la India.
Así mismo el mandatario estadounidense dijo que “Irán no quiere que se cierre el estrecho de Ormuz, sino que se abra para poder ganar 500 millones de dólares al día (¡que es, por lo tanto, lo que pierden si se cierra!)”.
Trump señaló que “solo dicen que lo quieren cerrado porque yo lo tengo totalmente bloqueado (¡cerrado!), así que simplemente quieren ‘salvar las apariencias’”.
Trump relató que “hace cuatro días, varias personas se me acercaron diciendo: ‘señor, Irán quiere abrir el estrecho inmediatamente’”, y argumentó que, “si hacemos eso, jamás podrá haber un acuerdo con Irán a menos que destruyamos el resto de su país, incluidos a sus líderes”.