FILADELFIA.-Rafael Devers sabe que no ha rendido al nivel de sus capacidades este año,pero el toletero dominicano y tres veces convocado al Juego de Estrellas sigue confiando en que sólo será cuestión de tiempo para que mejore su rendimiento y vuelva a ser el bateador de impacto que los Gigantes esperaban cuando lo adquirieron en un cambio importante en junio pasado.
«Siempre me mantengo positivo», expresó Devers. «Siempre he dicho que sé qué tipo de jugador soy… sé quién soy. Sé lo que tengo que demostrar».
Los Gigantes contaban con Devers para liderar su alineación en su primera temporada completa en San Francisco, pero el primera base de 29 años ha tenido un comienzo desastroso, bateando apenas .211 con un OPS de .548 y dos jonrones en sus primeros 29 partidos del año. Su porcentaje de ponches del 30.8% sería el más alto de sus 10 años de carrera, mientras que su porcentaje de bases por bolas del 5% sería el más bajo.
Las dificultades de Devers son una de las principales razones por las que la ofensiva de los Gigantes ha decepcionado durante el primer mes de la campaña regular. San Francisco llegó al jueves con un promedio de apenas 3.34 carreras por juego, la marca más baja en las Grandes Ligas. Los Gigantes registraron apenas dos hits en la derrota por 7-0 ante los Filis el martes por la noche, que fue su sexta blanqueada en el 2026, la mayor cantidad en las Grandes Ligas.
Devers ha mostrado momentos de frustración a lo largo de la campaña, especialmente cuando rompió un bate por la mitad durante un partido contra los Rojos el 15 de abril, pero afirmó que ése no ha sido su sentimiento predominante este año.
“¿Por qué debería estar frustrado?”, preguntó Devers. “Es mi trabajo. Es lo único que sé hacer. Siempre habrá altibajos. Son cosas que pasan a lo largo de la carrera de cualquiera”.
Una tendencia preocupante con Devers ha sido su incapacidad para conectar con fuerza las rectas. Esta temporada, batea apenas .267 con porcentaje de slugging de .467 y tasa de ponches del 46.7% ante las rectas en el centro de la zona de strike. Su promedio de bateo de por vida frente a esos lanzamientos antes del año era de .342, con un porcentaje de slugging de .664 y una tasa de ponches del 19.7%.