Santo Domingio, RD.-. En el marco de la celebración del 95.º aniversario de la Academia Dominicana de la Historia, el presidente Luis Abinader impuso la Orden del Mérito de Duarte, Sánchez y Mella al destacado historiador Frank Moya Pons, y anunció oficialmente la gestión para la construcción de una nueva sede de la institución, con miras a su primer centenario.
Durante su discurso, el mandatario resaltó que conmemorar 95 años de la Academia es celebrar casi un siglo dedicado a «ayudarnos a conocer mejor de dónde venimos para comprender quiénes somos». «La historia no es solamente recordar fechas, acontecimientos o nombres. La historia es la memoria de un pueblo», expresó.
Condecoración a Frank Moya Pons
Abinader destacó la trayectoria de Moya Pons, miembro de número de la Academia desde 1978 y su integrante con mayor antigüedad, a quien calificó como «uno de los grandes historiadores dominicanos de nuestro tiempo». La distinción, dijo, se entrega «en nombre del Gobierno y de la República Dominicana», en reconocimiento a una vida dedicada al estudio, la investigación, la enseñanza y el conocimiento del país y del Caribe.
«Reconoce al investigador riguroso, al maestro de generaciones, al intelectual que durante décadas nos ha ayudado a comprender con mayor profundidad nuestra propia historia», afirmó el presidente.
Nueva sede para la Academia
El anuncio más esperado fue el compromiso oficial de gestionar una nueva sede para la Academia Dominicana de la Historia, tras conversaciones y trabajos sostenidos con el presidente de la institución, Miguel Reyes Sánchez, y con el propio Moya Pons.
«Queremos una sede preparada para custodiar adecuadamente sus fondos y colecciones. Un espacio para recibir historiadores, investigadores y estudiantes, para celebrar conferencias y actividades académicas, para difundir publicaciones y, sobre todo, para acercar todavía más nuestra historia a los dominicanos», detalló Abinader.
Tres celebraciones en una jornada
El presidente resumió el acto en tres hitos: los 95 años de una institución fundamental para la memoria nacional; el reconocimiento a Frank Moya Pons; y el inicio del camino hacia la nueva sede, desde la cual la Academia podrá encaminarse a su primer centenario.
«Un país también se construye cuidando su memoria. Las naciones necesitan carreteras, hospitales, escuelas… pero necesitan también archivos, bibliotecas, museos y academias», concluyó el jefe de Estado, tras felicitar a Miguel Reyes Sánchez y a todos los miembros de la Academia por su fecunda trayectoria.