Santo Domingo, RD.-. En los últimos días de su mandato en la presidencia de la Suprema Corte de Justicia, ya que desistió a ser evaluado para otro posible periodo, Luis Henry Molina ha tocado un tema sensible: el carácter político que ha normado al Consejo Nacional de la Magistratura para la escogencia de los jueces de esa corte, del Tribunal Constitucional y del Tribunal Superior Electoral.
Precisamente, el propio Luis Henry Molina fue objeto de ese privilegio, cuando fue sacado desde su membresía del Comité Central del Partido de la Liberación para la presidencia de la Suprema Corte, durante el mandato del presidente Danilo Medina. Su elección ocurrió en 1219 por un periodo de siete años, que concluyó en abril pasado.

Lo mismo se produjo con la designación del abogado Mariano Germán por el Consejo Nacional de la Magistratura que encabezó el expresidente Leonel Fernández. Llegó al cargo en 2011 y se extendió hasta 2019, al ser sustituido por Molina. Previamente, Jorge Subero Isa fue el presidente.
En el caso de Germán, siempre fue conocida su cercanía política con el PLD y su compromiso con el expresidente Fernández, hoy líder de la Fuerza del Pueblo.

En el marco del actual proceso del Consejo de la Magistratura para completar las vacantes de once miembros de la Suprema Corte de Justica, ha salido a relucir el sesgo político en la escogencia de esos magistrados, por estar ese organismo liderado por el presidente Luis Abinader.
Además, el Consejo es integrado por los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados, Ricardo de los Santos y Alfredo Pacheco, ambos dirigentes destacados del Partido Revolucionario Moderno (PRM).
Otros miembros son el senador por el Distrito Nacional, Omar Fernández, y el diputado Tobías Crespo, dos integrantes de la Fuerza del Pueblo, por ser la segunda fuerza en el Congreso Nacional.
El Consejo de la Magistratura es completado por el propio Luis Henry Molina, en su condición de ser el presidente de la Suprema, y la jueza de esta instancia, Nancy Salcedo, así como el presidente del Tribunal Constitucional, Napoleón Estévez.
Lo dicho por Luis Henry Molina
«Los tres partidos han actuado igualito», dijo el actual presidente de la Suprema, con relación al manejo de los partidos de la Liberación Dominicana, de la Fuerza del Pueblo y Revolucionario Moderno.
“Así como la Biblia es un libro religioso, la Constitución de un país es un libro político», precisó en defensa de esa actuación en torno al Consejo de la Magistratura.
También así ha salido en defensa del matiz político que rodea los procesos de evaluación y escogencia de jueces por parte del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM).
“En cualquier parte del mundo, todos los jueces de la Suprema son políticos«, agregó.
«El modelo nuestro no es malo. Y créanme, yo me he sentado en varios Consejos (de la Magistratura), todo el mundo asume su responsabilidad. Yo puedo estar o no de acuerdo con una posición, pero es serio lo que se hace ahí», precisó.