El Gobierno jordano cifró en «más de 20 miembros» del grupo yihadista Estado Islámico (EI) los que han muerto en los bombardeos que el reino realizó anoche contra el sur de Siria, una operación que Amán justificó como represalia por el atentado del viernes en una iglesia, al tiempo que lamentó las «bajas civiles».
El ministro de Comunicaciones Gubernamentales y portavoz del Ejecutivo jordano, Mohamed Momani, dijo en su cuenta oficial de X que el EI «sufrió importantes bajas, estimadas en más de 20 miembros, y se destruyó un gran depósito de armas perteneciente a la organización», unas operaciones que se realizaron «con base en información de inteligencia para neutralizar las amenazas confirmadas y ataques terroristas contra Jordania».
También afirmó que su país «se abstuvo de atacar lugares donde la información indicaba la presencia de civiles», aunque lamentó las bajas que hubo.
«Jordania siempre toma todas las precauciones necesarias para evitar dañar a civiles», adujo, y añadió que su país da «la misma importancia a la vida de los civiles inocentes fuera de sus fronteras que a la de los jordanos, basándose en su convicción de que la vida y la dignidad humanas son indivisibles, independientemente de la nacionalidad o el lugar de residencia».
Sin embargo, la Defensa Civil Siria, que se encargó de las labores de rescate tras los ataques en cuatro ubicaciones diferentes del sur del país, confirmó en su cuenta de X el fallecimiento de siete personas a causa de los ataques, la mayoría de ellas en la aldea de Al Tanf, donde perdieron la vida cinco miembros de una misma familia.
Entre los fallecidos hay tres menores, mientras que otras tres personas también parientes entre sí resultaron heridas, según la fuente.
El Gobierno jordano atribuyó desde el principio al Estado Islámico el ataque del pasado viernes contra una iglesia ortodoxa griega, en el oeste de Jordania -perpetrado supuestamente por tres personas que ya han sido detenidas- y que causó la muerte de nueve personas, aunque hasta el momento la organización no ha reivindicado la acción.
Un niño camina entre los escombros causados por un ataque aéreo jordano en la zona rural de Daraa, en el sur de Siria. EFE/EPA/Mohammed Al Rifai
El sur de Siria ha registrado ocasionalmente ataques y operaciones de seguridad dirigidas contra remanentes o células locales del EI, que aún mantiene células en activo en el país, pese a que la organización fuera derrotada territorialmente en 2019.
El ministro jordano indicó que se formará un comité conjunto con sus homólogos sirios para «monitorear las repercusiones de la operación contra el EI y fortalecer la coordinación en la lucha contra la organización terrorista».
El Gobierno de Damasco ha calificado de «totalmente inaceptables» los bombardeos lanzados anoche por Jordania contra su territorio aunque ha confirmado la creación de un comité conjunto de ambos países para coordinar futuras operaciones de seguridad.
«Afirmamos que esta acción militar es totalmente inaceptable y no puede ser justificada bajo ningún pretexto. Supone una clara violación de los principios de buena vecindad y de la soberanía nacional siria, y va en contra de los marcos establecidos para la cooperación y coordinación conjunta», denunció el Ministerio de Exteriores de Siria en un comunicado.
En línea con la postura adoptada anoche inmediatamente después de darse a conocer la campaña de ataques, el ministerio cargó contra los bombardeos, por no haber sido coordinados de antemano con el lado sirio y consideró que algunos «grupos sospechosos» estarían buscando tensar las relaciones con el país vecino, sin ofrecer detalles.
No obstante, confirmó el establecimiento de un comité conjunto «urgente», tal y como adelantó Amán.