Puerto Príncipe, Haití.-. La población de este país es sacudida por un aumento en la ola de secuestros, que viene con alto auge desde 2020, protagonizados por las bandas armas que controlan más del 90 por cientos de las zonas metropolitanas de la capital.
Es problema viene a dificultar el plan de las autoridades haitianas dirigido a garantizar la celebración de las elecciones presidenciales en diciembre próximo, proceso que se ha mantenido suspendido desde 2016, cuando fue elegido el asesinado presidente Jovenel Moise, quien fue abatido en su residencia el 7 de julio de 2021.
Los secuestros es uno de los niveles de violencia que agravan la crisis de seguridad, con su secuela de casi 3 mil fallecidos por causa de los grupos armados.
Entre el periodo de abril y junio, al menos 81 personas han sido víctimas de secuestros.
Es decir, esa cantidad implica un aumento del 42 por ciento con relación a los raptados en el primer trimestre de 2025.
Entre los secuestrados hay figuras claves: James Boyard, inspector general de la policía y jefe de gabinete del Ministerio de Defensa de Haití. Fue rapto se produjo en junio en el barrio Bourdon, ubicado en Puerto Príncipe, y aún no ha sido liberado.
También el abogado Caleb Jean-Baptiste y Stéphanie Paultre, directora general de la Oficina Nacional de Colaboración en Educación (ONAPE, por sus siglas en francés) de Haití.
Mayormente, en este país se ha registrado el nivel de los secuestros desde 2020, con el reporte oficial de 234 víctimas, según datos oficiales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).