El príncipe heredero Haakon se convirtió automáticamente este viernes en el nuevo jefe de Estado de Noruega tras el fallecimiento de su padre, el rey Harald V, a los 89 años. Aunque la sucesión es inmediata, el país inicia este mismo día un proceso formal para confirmar el ejercicio de sus funciones, mientras se preparan los actos fúnebres del monarca, que gobernó Noruega durante décadas.
Haakon, de 53 años, deberá informar oficialmente al Gobierno sobre la muerte del rey durante una reunión extraordinaria del Consejo de Estado, convocada para este viernes. Este organismo no elige al monarca, sino que formaliza la sucesión y permite al nuevo rey comunicar, entre otros aspectos, el nombre y lema que adoptará durante su reinado.
Mientras se desarrolla el proceso de sucesión, el féretro de Harald V será colocado inicialmente en el Salón Rojo del Palacio Real de Oslo. Posteriormente será trasladado a la capilla del Palacio, donde se permitirá a la población acudir para rendir homenaje al monarca. Cadetes de las academias militares de las Fuerzas Armadas realizarán una guardia de honor junto al féretro.
Los actos fúnebres están previstos para el próximo domingo o miércoles, según la agencia NTB. La ceremonia comenzará con un momento privado para la familia real y posteriormente se efectuará una salva de 21 cañonazos desde la fortaleza de Akershus. El féretro será trasladado en procesión hasta la catedral de Oslo, acompañado por familiares, autoridades noruegas, invitados nacionales y extranjeros y miembros de las Fuerzas Armadas.
El rey Harald V tendrá como lugar de descanso definitivo la cripta ubicada bajo la iglesia de la fortaleza de Akershus. Tras el entierro se realizará una doble salva real y las banderas del país, que permanecerán a media asta durante el duelo, volverán a izarse. Posteriormente, el nuevo rey y su familia aparecerán en el balcón del Palacio para saludar a la población.
Con la llegada de Haakon al trono, su hija Ingrid Alexandra, de 22 años, pasa automáticamente a ser la princesa heredera, mientras que su hermano, el príncipe Sverre Magnus, queda como segundo en la línea de sucesión.
La Constitución noruega establece además que el nuevo monarca debe acudir al Parlamento, el Storting, para prestar juramento de respetar y gobernar de acuerdo con la Constitución y las leyes del país. Haakon también ofrecerá un discurso a la nación, cuya fecha será anunciada por el Palacio Real.
A diferencia de otros países europeos, Noruega no celebra coronaciones. Harald V y su padre, Olav V, fueron consagrados posteriormente en la catedral de Nidaros y recibieron una bendición para el ejercicio de sus funciones. Tras asumir plenamente sus responsabilidades, se espera que el nuevo rey realice una gira por distintas regiones de Noruega.