Santo Domingo.- El Gobierno defendió los actuales precios de los combustibles al atribuir los aumentos registrados en las últimas semanas al encarecimiento de los derivados del petróleo en los mercados internacionales, especialmente por el incremento de los costos de refinación, que han subido incluso cuando el barril de crudo ha bajado de precio.
Durante el panel “Nueva realidad frente al impacto global en los combustibles”, las autoridades explicaron que el precio del petróleo no es el único factor que determina el costo final de la gasolina y el gasoil.
El ministro de Hacienda y Economía, Magín J. Díaz, informó que el subsidio semanal a los combustibles ha promediado RD$1,500 millones durante las últimas 15 semanas.
Díaz explicó que el margen de refinación pasó de un 36 % al inicio de la crisis a un 123 %, provocando un incremento considerable en los costos de producción de los derivados del petróleo.
Señaló que el comportamiento del crudo ya no guarda una relación directa con el monto que debe destinar el Estado para subsidiar los combustibles.
Como ejemplo, indicó que hubo una semana en que el petróleo se cotizó a 81 dólares y el subsidio fue inferior a RD$200 millones, mientras que en otra, con el barril a 72 dólares, la asistencia estatal alcanzó los RD$934 millones.
Por su parte, el ministro de Industria y Comercio, Eduardo Sanz Lovatón, explicó que el país no compra únicamente petróleo crudo, sino productos terminados, por lo que también debe asumir los costos del proceso de transformación y refinación.
Mientras que el presidente de la Refinería Dominicana de Petróleo (Refidomsa), Samuel Pereyra, indicó que la entidad procesa alrededor de 30,000 barriles diarios, frente a un consumo nacional que oscila entre 140,000 y 145,000 barriles, por lo que la mayor parte de los combustibles debe importarse.
Sanz Lovatón sostuvo que, sin la intervención del Gobierno, el galón de gasoil óptimo superaría los RD$423, mientras que Pereyra estimó que el país podría cerrar el año con más de RD$50,000 millones destinados a subsidiar los combustibles.
Las explicaciones de las autoridades se producen en medio de las quejas de los ciudadanos por los incrementos casi semanales en los precios de los carburantes, cuyo impacto continúa presionando el presupuesto de los hogares y los costos del transporte.