Mientras el Gobierno dominicano anuncia una reducción del desempleo juvenil, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) advirtió que el desempleo y la inactividad laboral entre los jóvenes de 15 a 24 años volvieron a aumentar a nivel mundial, en un escenario marcado por la incertidumbre económica y la fragilidad de los mercados laborales.
De acuerdo con el informe Tendencias Mundiales del Empleo Juvenil 2026, publicado recientemente por la OIT, por segundo año consecutivo las tasas de desempleo e inactividad juvenil han registrado incrementos graduales en las distintas regiones del mundo. El organismo explicó que, tras el fuerte impacto de la pandemia de COVID-19 en 2020, estos indicadores mejoraron durante los años siguientes y llegaron a situarse por debajo de los niveles prepandemia en 2022 y 2023.
Sin embargo, esa recuperación comenzó a perder fuerza y las tasas han vuelto a incrementarse lentamente. Actualmente, el 12,4 % de los jóvenes que forman parte de la fuerza laboral se encuentra desempleado, equivalente a unos 67 millones de personas en todo el mundo, mientras que alrededor del 20 % de los jóvenes no estudia, no trabaja ni recibe formación, una cifra que representa aproximadamente 257 millones de personas.
La OIT señaló que el progreso alcanzado en materia de empleo juvenil después de la pandemia se ha detenido abruptamente debido a varios factores económicos. Entre ellos citó la incertidumbre internacional, la fragilidad de las economías, el moderado crecimiento del producto interno bruto (PIB) y los elevados niveles de inflación, elementos que han limitado la creación de nuevas oportunidades laborales para los jóvenes.
El informe también advierte que el problema no se limita a la cantidad de empleos disponibles, sino también a su calidad. Muchos jóvenes se encuentran en condiciones de subempleo o desempeñando labores que no corresponden con sus niveles de formación y cualificación. Además, el grupo de jóvenes que ni estudia, ni trabaja ni recibe capacitación, conocido como NEET, está compuesto principalmente por mujeres y niñas, quienes tienen una mayor participación en tareas domésticas y responsabilidades de cuidado familiar.
La OIT destacó que las tasas de desempleo son más elevadas entre los hombres jóvenes, mientras que la condición de no estudiar, trabajar o recibir formación afecta con mayor frecuencia a las mujeres. Los datos reflejan los desafíos que persisten para garantizar una incorporación sostenible de las nuevas generaciones al mercado laboral, pese a los avances registrados en algunos países y regiones tras la crisis provocada por la pandemia.