El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl estuvo marcado por una fuerte presencia de la música latina, con una puesta en escena encabezada por Bad Bunny que integró elementos culturales, colaboraciones inesperadas y mensajes de identidad ante millones de espectadores en todo el mundo.
Bad Bunny abrió su presentación con una escenografía inspirada en su icónica “casita”, un símbolo recurrente de su narrativa artística que remite a las raíces, la memoria y la cotidianidad caribeña. Desde allí, el artista puertorriqueño condujo un show que apostó por la fusión de ritmos y referencias culturales, alejándose de un formato tradicional para privilegiar una propuesta con identidad propia.
Uno de los momentos más comentados de la noche llegó con la aparición de Lady Gaga, quien sorprendió al público al interpretar salsa, reforzando el carácter latino del espectáculo y evidenciando la transversalidad de estos ritmos en la escena musical global. Su participación aportó una lectura de diversidad y cruce cultural en uno de los escenarios más vistos del planeta.
El segmento adquirió un tono más reflexivo con la entrada de Ricky Martin, quien se unió a Bad Bunny para interpretar “Lo que le pasó a Hawaii”, una canción de fuerte carga social que utiliza a Hawái como metáfora de la pérdida de identidad cultural, la explotación de los territorios y los efectos de la colonización. La interpretación añadió una dimensión política y simbólica al show, conectando con debates contemporáneos sobre pertenencia, poder y memoria histórica.
La presentación incluyó además la interpretación de “Un verano en Nueva York”, tema con el que Bad Bunny volvió a poner el foco en la experiencia latina en la diáspora y en la construcción de identidad desde los espacios urbanos, cerrando un espectáculo que combinó entretenimiento, mensaje y representación cultural.
Con esta propuesta, el medio tiempo del Super Bowl consolidó a la música latina como un eje central del evento, no solo desde lo musical, sino también desde lo simbólico, en una noche que reafirmó su peso en la cultura popular global.