El vicepresidente del Parlacen y diputado de la Fuerza Nacional Progresista, Jesús Batista, rechazó que la escasez de trabajadores en el campo se convierta en argumento para flexibilizar los controles migratorios. Afirmó que proteger la producción nacional es necesario, pero debe hacerse dentro de la ley y sin poner en riesgo la soberanía ni la seguridad de la República Dominicana.
“Los productores de arroz no pueden pretender que el país resuelva con una salida migratoria lo que debieron enfrentar con planificación, inversión y modernización. La respuesta no es ampliar la dependencia de mano de obra irregular, sino hacer más productivo y competitivo el campo dominicano”, puntualizó.
Batista sostuvo que los arroceros deben concentrar sus esfuerzos en mecanizar las labores, mejorar los sistemas de riego, acceder a crédito, fortalecer la investigación y elevar la productividad. También señaló que el Estado debe acompañar esa transformación, pero sin debilitar la Soberanía, seguridad nacional y si a la aplicación de las normas migratorias.
“Veinte años sí pesan y dejan lecciones. El DR-CAFTA no llegó de sorpresa: el sector tuvo tiempo para prepararse ante la apertura comercial prevista. Si hoy enfrenta dificultades, no es responsable pedir que se relajen los controles; corresponde acelerar las inversiones y los cambios que la agricultura necesita”, expresó.
El legislador aclaró que “Toda contratación debe cumplir las reglas laborales y migratorias. La necesidad de mano de obra no puede justificar la permanencia o el traslado irregular de personas, ni convertirse en una excepción a la ley”.
“Proteger el arroz dominicano también significa defender las instituciones, la seguridad y la soberanía nacional. La solución es modernizar el sector, no trasladar al país las consecuencias de años de falta de preparación”, concluyó.