Santo Domingo.– El Ministerio de Agricultura, a través de la Dirección de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria, inició el pago de RD$59,631,600.00 a técnicos, jornaleros y personal vinculado a los programas Moscafrut-RD, control del Caracol Gigante Africano y Cuarentena Vegetal, correspondientes al período de diciembre de 2025 y de enero a abril de 2026.
El desembolso afecta a 529 beneficiarios, incluyendo a técnicos fijos, temporeros, personal contratado y jornaleros que realizan labores clave de vigilancia, control y prevención fitosanitaria en todo el territorio nacional.
De acuerdo con el informe oficial, 362 técnicos fijos y 50 pendientes de identificación, así como temporeros, ya tienen los trámites de pago completados o en fase avanzada, lo que representa una inversión superior a RD$45.7 millones en incentivos.
Asimismo, se contempla el pago de 114 jornaleros vinculados a los programas Moscafruit y Caracol Gigante Africano, por un monto de RD$13,171,600.00, además de otros compromisos laborales en proceso a través de la Tesorería Nacional.
Las autoridades explicaron que estos pagos son parte de una política de cumplimiento y fortalecimiento institucional, orientada a garantizar la continuidad operativa de los programas fitosanitarios que protegen la producción agropecuaria nacional.
El Ministerio destacó que iniciativas como Moscafrut-RD han sido fundamentales para mantener bajo control la mosca de la fruta, mientras que las acciones contra el Caracol Gigante Africano y los controles de cuarentena vegetal para exportación e importación refuerzan la defensa del país frente a plagas exóticas y riesgos fitosanitarios.
Con esta acción, Agricultura reafirma su compromiso con la sanidad e inocuidad agroalimentaria, la seguridad alimentaria y el apoyo directo a los hombres y mujeres que trabajan en la protección del campo dominicano.
Estos pagos constituyen una recompensa por las horas extras trabajadas fuera del horario habitual del Ministerio. Estos programas garantizan el control de plagas endémicas para asegurar la exportación de frutas y vegetales, así como las barreras fitosanitarias que impiden la entrada de plagas exóticas que podrían afectar la producción agrícola nacional.