El aumento del costo de los combustibles, los fertilizantes y las políticas arancelarias de la Administración de Donald Trump han incrementado el descontento entre agricultores de Iowa, donde crece el interés de los votantes rurales por apoyar a los demócratas de cara a las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre.
El director ejecutivo del Sindicato de Granjeros de Iowa, Matt Russell, afirmó que los habitantes de las zonas rurales muestran mayor disposición a votar por los demócratas que en la última década, una tendencia que, según explicó a EFE, podría devolver al estado un escenario electoral más competitivo entre ambos partidos.
Los sondeos citados por analistas apuntan a que los demócratas podrían conquistar hasta tres escaños en la Cámara de Representantes, uno en el Senado y la gubernatura de Iowa, estado que ha respaldado a Trump en las últimas tres elecciones presidenciales.
Russell atribuyó parte de la crisis agrícola a los aranceles, que, según sostuvo, han reducido los precios de productos como el maíz, la soja y la carne, mientras los costos de producción continúan elevados. Calificó la situación como una de las peores recesiones del sector en décadas y responsabilizó, en parte, a decisiones políticas de la Administración.
Por su parte, el agricultor Ryan Marquardt advirtió que los elevados precios de los fertilizantes y el diésel están reduciendo los márgenes de ganancia, en un momento en que muchos productores todavía desconocen si los ingresos de la cosecha cubrirán sus gastos.
Marquardt también señaló que las muestras públicas de apoyo a Trump han disminuido en las zonas rurales, donde asegura que ahora se observan menos pancartas del mandatario que hace uno o dos años. Ante este panorama, Trump tiene previsto realizar mítines en Iowa el 22 de octubre y el 1 de noviembre, dos días antes de las elecciones legislativas.