Santo Domingo, RD.-. La justicia de Texas condenó a cadena perpetua, sin posibilidad de libertad condicional, a un hombre de Arlington declarado culpable de asesinar a su esposa, de la cual se encontraba separado. El caso reavivó el debate sobre la efectividad de las órdenes de alejamiento y el actuar policial antes de que ocurriera el crimen.
El condenado es Frederick Spears, de 57 años, hallado culpable de asesinato capital tras la muerte de Mary Spears, de 53 años, quien fue apuñalada el 22 de septiembre de 2025 en Arlington.
El fallo pone fin a un proceso judicial que puso bajo escrutinio los mecanismos de protección disponibles para víctimas de violencia doméstica y las señales de alerta que precedieron al ataque.