Santo Domingo, RD.-. Ana María Saavedra, de 23 años, logró sobrevivir al terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia el pasado 10 de agosto, pero perdió a sus padres y a sus dos hermanas en el derrumbe de su vivienda.
La joven fue rescatada con vida pocos minutos después de que su casa colapsara y posteriormente fue trasladada a un centro médico, donde recibió atención por las heridas sufridas durante el desastre.
De acuerdo con el relato de su prima, Diana March, Ana María permaneció consciente durante el traslado y, antes de ser sometida a una cirugía, expresó al médico su determinación de vivir: «Doctor, yo necesito vivir. Yo sé que Dios me tiene para cosas grandes».
Tras sobrevivir al terremoto, la joven ha tenido que enfrentar la pérdida de sus padres y sus dos hermanas, a quienes consideraba una parte fundamental de su vida. Su familia permanece a su lado durante su recuperación, ofreciendo apoyo emocional durante este difícil proceso de duelo.
La experiencia de Ana María refleja las tragedias personales que ha dejado el terremoto en las familias colombianas. Su resiliencia ante la adversidad ha tocado los corazones de muchos, convirtiéndose en símbolo de esperanza en medio de la devastación causada por el desastre natural.