Santo Domingo, RD.-. Un recluso de Connecticut, considerado durante años el preso más anciano de Estados Unidos, murió a los 101 años tras pasar más de siete décadas entre rejas por un asesinato que siempre dijo no haber cometido y salvarse ocho veces del corredor de la muerte.
Francis Clifford Smith falleció mientras dormía en junio de 2026 en una residencia para personas mayores del sistema penitenciario, bajo libertad condicional supervisada. Smith fue condenado en 1950, a los 25 años, por el asesinato del vigilante nocturno Grover Hart, ocurrido en 1949 durante un robo en un club náutico de Greenwich.
Su condena a muerte fue conmutada por cadena perpetua en 1954, luego de que su ejecución fuera suspendida en ocho ocasiones distintas. Dentro de la prisión estatal de Osborn, donde cumplió la mayor parte de su sentencia, era conocido como «el hombre de los pájaros» por su costumbre de alimentar a las aves, escondiendo pan entre su ropa para dárselo. Smith obtuvo la libertad condicional supervisada en 2020 y sostuvo su inocencia hasta el final de su vida.