Santo Domingo, RD.-. El volcán Anak Krakatoa, ubicado en el estrecho de Sonda, Indonesia, entró en erupción el viernes 4 de septiembre y mantuvo una intensa actividad eruptiva durante más de 25 horas consecutivas, generando columnas de ceniza que alcanzaron hasta 15,000 metros de altura sobre la zona que separa las islas de Java y Sumatra.
La nube de ceniza se extendió sobre sectores de Banten, Java Occidental, Yakarta, Lampung y Bengkulu, lo que obligó a AirNav Indonesia a cerrar el espacio aéreo alrededor de ocho aeropuertos, entre ellos el Soekarno-Hatta y el Halim Perdanakusuma en Yakarta, además de terminales en Bali y Medan. Como consecuencia, más de 2,300 vuelos fueron cancelados o retrasados y alrededor de 270,000 pasajeros quedaron varados, según los balances más recientes.
De acuerdo con la agencia meteorológica BMKG, la altura alcanzada por la ceniza representa un riesgo particular para la aviación, ya que las partículas pueden ingresar a los motores de las aeronaves, fundirse por las altas temperaturas y volver a solidificarse.
El lunes, las autoridades indonesias informaron que el episodio de erupción continua había concluido, aunque mantienen el Nivel III de alerta debido a la elevada actividad sísmica registrada en las últimas horas y a la posibilidad de nuevas erupciones. La directora de la Agencia Geológica, Lana Saria, explicó que este cambio es interpretado, por ahora, como el fin de la fase eruptiva continua, aunque la actividad del volcán sigue bajo vigilancia. Entre los riesgos que persisten se encuentran la expulsión de rocas calientes, fuertes lluvias de ceniza y posibles flujos de lava en caso de nuevas erupciones.
Las autoridades también pidieron a la población no difundir rumores sobre un posible tsunami, mientras continúan monitoreando la evolución del volcán, recordado por el histórico episodio del Krakatoa en 2018.