Santo Domingo, RD.-. El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reconoció este jueves la situación crítica que atraviesa buena parte de la población de La Habana debido a las dificultades en el suministro de agua potable, agravadas por los prolongados apagones que afectan al país.
Durante una visita a la fuente estratégica de Paso Seco, uno de los puntos clave para el abastecimiento del sur y el centro de la capital, Díaz-Canel llamó a resolver el problema «en el menor tiempo posible» y supervisó, junto a integrantes del Consejo de Ministros, la estrategia que se sigue «aun en condiciones de prolongados apagones», según reportó la Presidencia cubana. El mandatario calificó el tema como uno de los más críticos para una ciudad de casi dos millones de habitantes.
La crisis se debe principalmente a que buena parte del sistema de bombeo depende de la electricidad, por lo que los apagones frecuentes paralizan el suministro, en un contexto agravado por el deterioro de una infraestructura hidráulica que arrastra averías por falta de inversión y mantenimiento. La semana pasada, la empresa estatal Aguas de La Habana había reportado una avería que obligó a paralizar de emergencia la conductora del Sistema Central de abasto, afectando a seis municipios habaneros.
Según cifras oficiales citadas por la prensa, más de 500.000 habaneros están actualmente afectados por problemas en el suministro de agua, una cifra que ha aumentado de forma sostenida desde abril, cuando se reportaban 200.000 personas en esa situación. Como respuesta inmediata, las autoridades anunciaron el traslado de generadores eléctricos de respaldo a Paso Seco y otras fuentes de abasto para mantener las bombas en funcionamiento durante los cortes de electricidad.