Teherán, Irán.- El régimen agrava el mercado global del petróleo al suspender las exportaciones para garantizar el abastecimiento interno, en medio de las tensiones por la disputa sobre las operaciones del estrecho de Ormuz con Estados Unidos, que insiste en el bloqueo de esta vía marítima.
Con la medida, añade el Gobierno de Irán, se busca evitar una posible escasez de materias primas, mientras la Armada de los Estados Unidos lleva a cabo el bloqueo de los puertos del país.
La disposición fue ordenada desde el pasado 13 de abril por un alto funcionario de la Compañía Nacional Petroquímica, encargado de supervisar las industrias transformadoras.
Se instruyó a las empresas del sector para que detuvieran las ventas al exterior «hasta nuevo aviso».
Con la decisión, se busca estabilizar el mercado interno y garantizar el suministro a las industrias locales, afectadas por daños en la infraestructura tras los ataques.
En las últimas semanas, instalaciones estratégicas en los polos petroquímicos de Asaluyeh y Mahshahr fueron bombardeadas por Israel, lo que tuvo un impacto directo en las empresas energéticas responsables de proveer insumos esenciales para la producción.