Washington/Teherán.- La escasez de suministro de combustible para aviones, causada por la crisis en el Medio Oriente, está obligando a las aerolíneas de Estados Unidos a reprogramar o cancelar vuelos para las próximas semanas.
La situación también tendría un impacto en el aumento de los costos operativos de esas empresas, que comienzan a sufrir los efectos de las tensiones que aún prevalecen debido a la disputa sobre el cierre de Irán y el bloqueo de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz.
La escasez de combustible también podría causar un aumento en los gastos de viaje.
Irán anunció este viernes que ha suspendido las exportaciones de petróleo para garantizar el abastecimiento interno, debido a que la Armada ha decidido bloquear sus puertos por el enfrentamiento que se ha mantenido durante semanas por las operaciones en el estrecho de Ormuz, un corredor de 38 kilómetros por el cual se transporta el 20 por ciento del crudo de consumo global.
El Airports Council International Europe, que agrupa a los principales operadores aeroportuarios del continente, ha advertido que «una escasez sistémica de combustible para aviones está a punto de convertirse en una realidad para la Unión Europea».
Este inconveniente implicaría cambios bruscos en la operación de los aeropuertos europeos.
También existe la posibilidad de realizar recortes adicionales en las frecuencias de vuelos y ajustes tarifarios debido a una prolongación de la crisis energética por varios meses.
Se prevé una reducción de entre un 30 % y un 40 % en la disponibilidad de asientos a nivel mundial.